viernes, 10 de diciembre de 2010

No he dejado de pensar que por las noches la vida es mas bella. Se llena de luces, luces de colores rodeadas de sonidos callejeros y las risas de los jóvenes. Me desespero con tan solo imaginarme el día.

Por las noches, se siente adrenalina, pasión y placer; el romántico canto del aire que se filtra por las ventanas y los golpes de los árboles con sus ramas. Amo los olores.

Todas las noches me encuentro contigo a la misma hora, sólo llegamos al cuarto y nos deshacemos de lo material, lo único importante es lo espiritual y lo mental. Sin el sentido de la vista es mas emocionante... recorrer despacio la carne y palpar suave la piel, sentir los vellos erizados y adivinar el lugar.

Desarrollar el momento. Saborear, respirar y tocar se intensifica a cada momento. Todo se vuelve más agudo y se llena de sonidos sonoros, fluidos espesos, agilidad física, habilidad mental. La mente es opacada por una nebulosa constante. No existe el frío.

Y al final, la nebulosa explota en colores vívidos.

lunes, 14 de junio de 2010

Me gusta mas cuando con tu lengua me mojas la espalda y te quedas atrapado en la cintura; mientras las yemas de tus dedos se deslizan por detrás de las rodillas y entre los muslos.


"Bésame la nuca" susurro delante de mi hombro, pero rehusas tus ganas e incrementas mi arrebato. Se me intensifican la sensación de rodearte el cuerpo con mis piernas y reprimirte libertad de movimiento. Soy yo la reprimida.


Luz. Luz. Luz. Lléname los ojos, enmárcame el cabello entero en destellos, hazme lisa la piel, báñame en tu color Luz. Desata vergüenzas, expande la curiosidad. Elévame.

No conozco un lugar diferente a éste. Ya todo es mas familiar que los días pasados en los que me sentaba en un rincón a observar.


Cada día que pasa se entremezcla con los sueños que tengo; persecuciones interminables, muertes de seres cercanos, personas gigantescas con cabezas y manos diminutas; se me acrecientan las pupilas y estiro mis extremidades.


Cuando estoy de cabeza, en este cuarto gris y vacío, miro hacia la única corriente de luz externa y se me caen los cabellos al sueño, siento una presión en los pechos y se me comienzan a doblar las rodillas. Sostengo.


Al terminar mi ritual nocturno, consumo todo el aire posible y me recuesto en el centro de ésta habitación, boca arriba y desnuda.


Esencia de romero, lágrimas escurriendo hasta la sien, escalofríos espinales, dolores lumbares.

Solo respiro tus susurros, me gustaría escucharte mas fuerte... o tocarte la piel y no verte desde lejos. Cada momento es diferente estando consciente de lo que estamos haciendo. Aprendí a callar cuando es necesario. Mastícame los pulgares y vierte secreciones salivales en mis llagas, convierte el espacio ajeno en nuestro, y el tiempo en intensidad infinita.

Te has convertido en sexo y en noches de tristeza, en paseos comunes y en diversión vacía. Te has convertido ante mis ojos en varios conceptos solitarios y dejé de verte como una persona insaciable.


Los colores vacían poco a poco su brillo y te guían a la luz opaca y tenue que llega desde la ventana hasta la habitación. Puedo ver los microorganismos viajando en el espacio y puedo verme la piel remojada en sudor.


Se me hace pesado el cuerpo cada vez que respiro y se me caen los brazos al suelo; se me doblan las rodillas y caigo lentamente hacia el suelo, en un estado psicológico triste y con pensamientos retorcidos y perversos.


Tengo que limpiarme las manos de todos los fluidos blanquecinos y secreciones elásticas. Tengo que remover la piel muerta y los restos resecos de entre los dedos.

Puedo verte los ojos irritados, cubiertos de sangre, palpitando y queriendo salir. Las mejillas cubiertas en mezcla de lagrimas y coágulos espesos. Desgárrate las heridas profundamente hasta raspar los huesos. Tus uñas quebradas por la mitad y enmarcadas en sangre seca. Ardiente.


Come todo lo que sobra de tus músculos faciales.


Todo aquello que dijiste que era superficial se ha convertido en un lo indispensable de cada día de tu vida y mientras unos se atiborran de añoranzas y pasado, tú llenas mi alma de gozo y satisfacción viendo que haces lo que te exijo.


Cada lugar en el que te encuentres recuerda recrear los sentimientos que te rodean y preséntalos como un obsequio para los demás. Todo lo demás, me pertenece.

viernes, 29 de enero de 2010

Me encuentro perfecto, sostengo un momento. Sentimientos inciertos me encuentro contento.


Estoy divagando, me encuentro soñando, soltando chorros de ríos. Llenando mi boca, tragando saliva. Lágrimas de sangre, lágrimas de sangre.


Completo el silencio, hoy no te encuentro. Momento perfecto, me encuentro perfecto. Ácido mezclado con saliva y sudor; ácido mezclado con calor.


Músculos respirados, calambres intensos, ya no te siento. Escucho silencios.

¿Qué sucedió al transpirar violento? Se me cerraron los poros volando en un viaje etéreo.


Párpados inertes. Lengua inmóvil. Negro oscuro y opaco; un zumbido.